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🎶 Backstreet Boys: una historia de amor, música y turismo.

Tenía 12 años cuando descubrí que una banda podía hacerte vibrar el corazón, hacerte soñar despierta y convertir mi cuarto en un santuario musical. Los Backstreet Boys no fueron una moda para mí… fueron una etapa eterna, una conexión que aún hoy —a mis casi 40— sigue tan viva como entonces.


Mi cuarto estaba forrado de afiches hasta el techo. Tenía revistas, VHS con conciertos, entrevistas, videos… todo lo que pudiera llegar a Venezuela, yo lo tenía. ¡Lo veía una y otra vez! Mi mamá siempre me decía:

“¿Cuándo se te va a pasar esta etapa?” Y yo le respondía con los ojos brillando: “Nunca, mami… nunca”.

✨ La primera vez que los vi… no lo olvido


Fue durante la gira Black & Blue. Fuimos mi mamá, mi madrina Anita y Janeth. Yo tenía apenas 14 años, el corazón a mil, y una sola misión: conseguir el mejor lugar posible.


Corrí como nunca en mi vida por el estacionamiento del Poliedro de Caracas, esquivando gente, con una energía que ni yo sabía que tenía. ¡Y lo logré! Tercera fila VIP.

CERQUÍSIMA!!!!.


Desde ese instante supe que esa noche quedaría tatuada en mi alma.


Lloré, grité, temble. Abrazada de mi mamá, sentí que la vida me estaba regalando algo único. ¡Estaba viendo a mis ídolos frente a frente! Y en pleno show, entre luces, euforia y calor tropical, pasó lo que siempre cuento: Nick Carter, bañado en sudor, agarró una botella de agua y se la vació encima. Y esas gotas de agua y sudor volaron por el aire y NOS CAYERON ENCIMA. Y yo… YO GRITÉ COMO NUNCA. Hoy pienso Iuck bacterias jajajaj.


Pero en ese entonces era más que sudor, eso era prueba de que estaba tan cerca de ellos, que podía tocarlos con el alma. No podía creer que ese momento estaba pasando.


Era real. Mis ídolos estaban ahí. Y yo también.


Y aquí viene la parte loca de la historia : Años después, conversando con Mivi (mi compañero de vida hoy), nos dimos cuenta de algo increíble… Él también estuvo en ese concierto. ¿Adivinen haciendo qué? ¡Vendiendo el merchandising oficial de la banda! Mientras yo gritaba histérica en tercera fila, él estaba trabajando en el mismo lugar, en el mismo momento, a pocos metros de distancia. Yo, con 14 años, él, con 20. ¡Y no lo sabíamos!


Con el tiempo, la vida nos reencontró, como si ese concierto hubiera sido la primera página de un libro que todavía seguimos escribiendo. Nos cruzamos muchas veces antes de realmente conocernos. El destino ya nos estaba preparando... con Backstreet Boys de fondo.

Jajajaja pero bueno… volvamos a los BSB. Porque aunque la historia de Mivi y yo es mágica, ellos fueron, son y serán la banda sonora de muchos de mis momentos más felices . Y esa noche en el Poliedro, bajo el sudor, las luces, la música y el amor de mi mamá y Anita… Fue una de las noches más emocionantes de mi vida. Una de esas que uno guarda, agradece y revive con una sonrisa gigante.


Un dato que siempre me encanta contar: esa gira fue la primera en la historia que usó aviones Boeing 757 personalizados con el logo de la banda. ¡Eran estrellas en la tierra y en el cielo!


Años después, fui a otros de sus concierto en Venezuela, con Ana Carolina. Era su primer concierto y allí estábamos otra vez con Anita, que nos abrazaba a las dos como si fuéramos sus hijas. Porque los conciertos de BSB no solo son eventos: son rituales, memorias compartidas, emociones familiares.


En marzo de 2020 (sí, justo antes de que el mundo se detuviera por la pandemia), tomó una decisión que solo entendería una verdadera fan: viajé a Bogotá solo para ver a los Backstreet Boys. Sí, leyeron bien. Me armé de emoción, energía y boleto VIP, porque yo no sé ser fan a medias.


Invite mi prima Katherine y mi querida Alexandra, colega del turismo se unió a la aventura. Ese día lo viví con la misma ilusión que la primera vez. Estaba tan emocionada, tan electrizada, que sentía mariposas en el estómago. Y claro… ¡estábamos en VIP! Porque si tengo a los Backstreet cerca, yo no puedo estar lejos. Lo necesito todo: verlos, sentirlos, cantarles en la cara.

El concierto fue increíble. Cantamos a todo pulmón y llore muchoooooo porque recordaba ese 1er concierto con mi mamá, gritamos, nos abrazamos… ¡tenía 15 años otra vez! Pero lo más impactante vino después…


Días después del concierto, ya lista para regresar, el mundo cerró fronteras por la pandemia . ¡Casi me quedo atrapada en Colombia! Pero eso tambien es otra historia.


Pero aqui te dejo las historias de este concierto, Que vivan los redes sociales!



La música mueve corazones… y también economías enteras


Este 2025 los BSB regresaron con todo. Su residencia “Into the Millennium” en The Sphere de Las Vegas no solo es un espectáculo visual y sonoro… es una revolución emocional y económica.

The Sphere tiene capacidad para 20.000 personas por show, y ya es el recinto de entretenimiento más rentable del mundo. En 2024 generó más de US$420 millones en ingresos directos. Pero eso es solo el principio.


Recinto monumental con capacidad para 20.000 personas y un espectáculo multisensorial.


📊 Aquí las cifras que lo demuestran:

  • 21 conciertos del 11 de julio al 24 de agosto de 2025

  • Se estima que cada show generará alrededor de US$3.5 millones, asumiendo capacidad al 80 %.

  • En 2024, The Sphere recaudó US$420.5 millones por 1.3 millones de boletos vendidos, la cifra más alta en la historia.

  • Aporta anualmente más de US$730 millones al PIB local y sostiene +4.400 empleos permanentes.

  • Las Vegas en 2024 recibió 41,7 millones de visitantes y sumó 46,8 millones de noches de hotel, con un promedio de US$193 por noche y una ocupación del 83,6 % 

  • El gasto directo por turismo fue de US$55.100 millones, con un impacto total de US$87.700 millones en la economía regional .

  • Los restaurantes incrementan sus reservas en +45 %, los taxis y ride‑share suben +28 %, y los tours y experiencias extras suben +35 % en semanas de conciertos.


🎵 No es solo música: es un impulsor económico, social y cultural. Vuelos, hoteles, cenas, compras, taxis, tours… todo se enciende cuando los BSB se suben al escenario.


💔 ¿Estoy triste por no estar allí? Claro que sí.

Quisiera estar en Las Vegas gritando, bailando, llorando como aquella niña de 12 años. Pero no siempre se puede estar presente con el cuerpo…a veces basta con estar presente con el alma y cantando frente a la TV con mi hijo.


Y yo estoy allí. En cada historia que veo, en cada fan que canta, en cada pantalla que proyecta ese escenario impresionante.Y aunque esta vez no corrí para la tercera fila, mi corazón sigue latiendo como si estuviera allí.


💛 Esto es más que una banda

Es parte de mi historia. Es mi adolescencia, mi alegría, mi fuerza. Es mi forma de recordar que los sueños no tienen fecha de caducidad.


Porque sí…sigo siendo fan de los Backstreet Boys.Y lo digo con la misma emoción con la que lo gritaba en mi cuarto forrado de afiches.


Gracias, chicos, por volver. Gracias, universo, por regalarme esta historia.Y gracias a ti, que estás leyendo esto, por creer que los recuerdos también viajan… y mueven el mundo.


Y ahora cuéntame tú… ¿Has vivido alguna vez una fan-aventura inolvidable con tu banda favorita? ¿Fuiste a un concierto que te marcó para siempre, lloraste, gritaste, sentiste que el corazón no te cabía en el pecho?


💬 Déjalo en los comentarios . Quiero leerte, conectarte contigo y saber qué canción, qué artista o qué momento musical ha sido parte de tu historia. ¡Hablemos de lo que nos mueve el alma!





 
 
 

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